jueves, 16 de agosto de 2018

Descubren objeto de 1 km de diámetro que podría ser un OVNI sumergido en el Triángulo de las Bermudas


    El explorador y cazador de tesoros de Discovery Channel, Darrel Miklos, mostró imágenes de un Objeto Sumergido No Identificado, en el Triángulo de las Bermudas de casi un kilómetro de tamaño.
    Lo encontró utilizando los mapas del célebre exastronauta de la NASA Gordon Cooper, quien describió que en la zona yacía un Objeto Volador No Identificado (OVNI).



    “Era una formación diferente a todo lo que he visto relacionado con material de naufragio, era demasiado grande para eso”, dijo Miklos en entrevista a DailyMail.

    “Hay formaciones idénticas en tres áreas diferentes y no parecen hechas por la naturaleza, no parecen hechas por el hombre, ciertamente nada que haya visto en base a mi experiencia y tengo años de experiencia haciendo esto, hemos identificado múltiples tipos diferentes de material de naufragio, esto no concuerda ni se parece a nada de eso", explicó Miklos, justificando sus inquietudes.


(Captura de Vídeo Discovery Channel)
     Miklos añadió que planea para los próximos episodios de Discovery, investigar a fondo el objeto.
    “Quiero ver qué es, porque puede ser hecho por la naturaleza, solo un fenómeno de la naturaleza, pero dada su ubicación en esta parte del Caribe y teniendo en cuenta lo que Gordon me ha contado sobre los visitantes de otro planetas y las cosas que yo he visto, creo que definitivamente vale la pena investigar”.
    El extraño y gigantesco OSNI u OVNI tiene 15 estructuras sobresalientes.
(Captura de Vídeo Discovery Channel)


    El explorador de 55 años lo vio por primera vez mientras estaba filmando su siguiente episodio de “Tesoros de Cooper”.
    “Estábamos en las Bahamas y estábamos en un rastro de naufragio inglés, de alguna manera relacionado con Sir Francis Drake”, señaló en la entrevista.

    “Estaba tratando de identificar el material del naufragio sobre la base de una de las lecturas de anomalías en las cartas de Gordon, cuando noté que algo sobresalía, eso me sorprendió”.
    Ahora Cooper y su equipo de Discovery Channel está planeando incluso sacarlo a flote.
    “Es casi como si hubiera cinco brazos saliendo de un acantilado empinado y cada uno de estos es del tamaño de una pistola en un barco de guerra. Son enormes y luego hay cinco aquí y cinco allá, 15 en total”, declaró mostrando las imágenes.


(Captura de Vídeo Discovery Channel)

    Está alojado a 300 pies por debajo de la superficie (1 km), por lo que los buceadores usaron un respirador especial y un submarino de última generación.
    Además de las formaciones extrañas e inexplicables alrededor del objeto principal, este está cubierto de corales gruesos que cree que tienen cientos o miles de años de antigüedad.

(Captura de Vídeo Discovery Channel)


    “Investigué algunas de las cartas de Gordon, me di cuenta de que había algo más a lo que Gordon se estaba refiriendo”, dijo al referirse que el exastronauta había descrito que ahí yacía “un objeto volador no identificado”, en vez de un naufragio histórico.

    “Entonces tenía sentido para mí por qué no se identificó como un naufragio … tenía que significar que podría ser algo de otro mundo”.

(Captura de Vídeo Discovery Channel)
     Cooper antes de morir a los 77 años en el año 2004, después que le diagnosticaron Parkinson, le dio sus mapas a Miklos y le habló de naves alienígenas, de procedencia desconocida, dijo el explorador. Estos mapas incluyen gráficos detallados y coordenadas exactas.
    En las anotaciones también aparecen muchos naufragios significativos del Caribe, cuyos tesoros han significaron millonarios descubrimientos.




    Gordon Cooper fue piloto de la nave espacial Mercury-Atlas 9 Faith 7 que viajó alrededor de la Tierra 22 veces en 1963. Fue el primer estadounidense en dormir en el espacio. Según Miklos, el gobierno estadounidense pidió a Cooper que buscara “amenazas nucleares”, para el país. Entre ellas submarinos rusos o sitios de misiles nucleares.
    De acuerdo a reportes anteriores, el afirmó con frecuencia que creía en las naves extraterrestres que sobrevuelan la Tierra.

    “Creo que estos vehículos extraterrestres y sus tripulaciones están visitando este planeta desde otros planetas, que obviamente están un poco más avanzados técnicamente que nosotros aquí en la Tierra”, dijo a un panel de las Naciones Unidas en 1985, según Daily Mail.
    El añadió que se le había pedido mantener información en secreto.
    “Durante muchos años viví con un secreto, en un secreto impuesto a todos los especialistas y astronautas. Ahora puedo revelar que todos los días, en los Estados Unidos, nuestros instrumentos de radar capturan objetos de forma y composición desconocidos para nosotros”.
    Además señaló que tuvo accesos a un diseño de una nave alienígena y con ello dibujó su propio ‘OVNI’.
    Miklos sostiene que  de acuerdo a lo que personalmente le contó Cooper. muchos de los avances tecnológicos del mundo habían sido transmitidos a los gobiernos por mensajeros de planetas alienígenas.


martes, 14 de agosto de 2018

La enfermera fantasma de México


Cuentan que cuando las súplicas de los pacientes recorren los pasillos oscurecidos y las agotadas enfermeras nocturnas descansan los ojos un minutito que al final es un rato, se escucha el crujir de los casi extintos uniformes almidonados, es el andar espectral de La Planchada, ella va tras los necesitados: cambia sueros, da la pastilla precisa, alivia el dolor y desaparece.
La Planchada es una de las leyendas flotantes de los hospitales de México, donde la fragilidad de la vida se propaga entre el intenso olor a cloro, alcohol, sangre, orines y medicamentos. Es el miedo quien narra esas historias, frías viajeras de espaldas desprevenidas, paralizadoras de miradas temblorosas, incrédulas. 

Antes los uniformes se caracterizaban por estar perfectamente almidonados, la tela hacía mucho ruido al moverse.

Según la tradición oral, escrita en el aire por voces conocedoras de un pasado infinito, hace tiempo vivió una mala enfermera, trataba incorrectamente a sus pacientes, por eso ahora su alma permanece en los nosocomios, ataviada con un blanquísimo e impecable uniforme, bien planchadito, el cual le dio su apodo.

Las versiones no se ponen de acuerdo en el origen de la leyenda, hay quienes afirman que todo comenzó durante la guerra contra Estados Unidos, otros lo fechan en la época de la revolución o en la década de los 50.
De acuerdo con la investigadora Soledad Nicolás, en Latinoamérica no hay una leyenda o personaje semejante a La Planchada, es conocida sólo en estados mexicanos:
“ella prefiere aparecerse en grandes sanatorios públicos, y antiguos, tal vez porque ahí es donde más se necesitan sus cuidados o porque ahí ha encontrado personas a quienes todavía le sorprende el misterio”.

Fachada del Hospital Juárez en 1926. Foto: Guillermo Kahlo, Colección Ricardo B. Salinas Pliego, Fomento Cultural Grupo Salinas

El Hospital Juárez 11 días después del sismo de 1985.

 “Todos los hospitales de buen ver pelean la titularidad de este suceso”,
señala el antropólogo Jermán Argueta, aunque uno de los escenarios preferidos es Hospital Juárez, antes llamado San Pablo; durante sus 170 años de historia por ahí han pasado todo tipo de dolientes y en 1985 su torre de hospitalización colapsó por el terremoto. Para sus habitantes las losas se hicieron lápidas.  

El Hospital Juárez fue reubicado al norte de la ciudad, pero aún tiene instalaciones en el Centro, ahí caminan tomados de la mano dos estudiantes de enfermería uniformados de azul. Ellos han estado en ambos sitios y en su corta estancia no han visto nada raro; sin embargo, sí conocen la narración.
Ana piensa que la famosa enfermera viene para llevarse a los pacientes en estado crítico; Ever comenta que ella antes trabajaba en ese nosocomio y ahora ronda en busca de un amor perdido:
“se aparece en los hospitales, pero no forzosamente en el Juárez de México”.

Homenaje con motivo del 32 aniversario del sismo de 1985 en el Hospital Juárez Centro. En la fotografía comparativa que aparece al principio del texto se observa el nuevo Hospital Juárez de México, trasladado a la delegación Gustavo A. Madero, requirió una inversión de más de 100 mil millones de pesos.


¡Cómo quisiera que se me apareciera! 

 

Cuando entró a la escuela de enfermería en la década de los 60 a Julia Domínguez le advirtieron que no había vuelta atrás en esa profesión: debían cumplir con su deber porque La Planchada estaría atenta. El castigo para la profesional irresponsable no tenía fin.
Detallaban que cuando La Planchada vivía siempre iba a trabajar bien vestida porque buscaba marido; para otras voces, ella en un principio era buena trabajadora, pero se enamoró de un médico que la traicionó y ella desquitó su enojo con los pacientes. 

Enfermeras en los sesenta.

Soledad Nicolás dedicó su tesis de doctorado en ciencias de la educación a esta leyenda, explica que el personaje persuade a las enfermeras, el deber ser y la culpa por incumplir se vuelven parte de su identidad a través de la narración:
“reproduce las creencias, actitudes, ideologías, normas o valores del grupo profesional”.
“Decían que le ayudaba a la gente floja”,
afirma Julia, quien fue enfermera durante 30 años. Aunque ya se retiró de los sanatorios aún viste pulcramente y sus palabras son tan firmes como una mano sabia que pone una inyección sin dolor:
“yo no le tuve nunca miedo, ni respeto ni nada”.
Recuerda los desconciertos de algunas de sus agotadas compañeras: cuando regresaban de cenar los medicamentos pendientes ya habían sido suministrados. Los pacientes aseveraban que una “señorita bien arregladita” los había atendido, les confundía su vestir antiguo y su amabilidad, escuchaban su sus movimientos almidonados o la veían a lo lejos, no tenía pies: flotaba.

“Mi nombre es Joaquín Linares Sotomayor y yo miré con mis propios a La Planchadita. Es muy bonita, de manos tibias y de uniforme blanco y frondoso como un alma en pena que alivia otras penas”,
escribe Argueta en Crónicas y leyendas mexicanas, donde son frágiles las fronteras de realidad y la ficción. 

Retrato de una enfermera a principios del siglo XX.

 “Ay, ¡cómo no se me aparece La Planchada para que me ayude!”,

exclamaba Julia en las madrugadas, cuando escaseaba el personal y sobraba el trabajo. Ella comenzaba las guardias extenuada, después de cuidar a sus tres hijos y encargarse del quehacer de la casa durante el día. Nunca la vio.
Julia asegura que esta profesión requiere mucho trabajo, responsabilidad y amor. No es sencillo, mucha gente deserta:
“somos humanos, a veces sí se cansa uno…como enfermera es mucho el trabajo”. Ella considera que si La Planchada existe siempre será necesitada. “Yo nunca creí, pero quién sabe, quien sabe…”

A sus 72 años Julia no para, está estudiando una licenciatura en Derecho.

La Blanca


Hace 38 años Antonio Corona cuidaba a su bebé enfermo, una infección severa lo había llevado de gravedad al Hospital Mig. En medio de la ilusión del descanso de quien vigila una vida agonizante, una presencia forastera lo hizo abrir violentamente los ojos. Había alguien frente a la cama.

“Yo digo que era mujer porque traía el vestido de enfermera… no se le veían rasgos de la cara, como si estuviera en blanco por completo su cara… un pelo así esponjado, muy chino”, cuenta mientras se frota los brazos para espantar a un escalofrío que se coló en su recuerdo, “lentamente se giró y salió…no tanto que se viera como que caminaba, sino que se hubiera desplazado”.

Después de calmarse le comentó a dos enfermeras que por ahí pasaban, ellas ignoraron su espanto, compartieron un vistazo cómplice y con tranquilidad dijeron:

“¡ah!, no se preocupe, es La Blanca”.

En ese lugar era común el encuentro con ese ser, dicen que en vida fue muy dedicada a los enfermos y su alma continúa su labor.

Aunque La Planchada se considera más común en clínicas y hospitales públicos, en las privadas también se rumora la existencia de fantasmas.

Antonio reconoce similitudes con La Planchada. Esa fue la primera vez que vivió algo así.

“Son estados emocionales alterados”,

explica, como psicólogo le atribuye la experiencia a varios factores: principalmente el aspecto corporal (fatiga, tensión, culpa), seguido de fenómenos psíquicos y mentales, así como algo inexplicable.
De acuerdo con el especialista, hay personas más susceptibles que otras a experimentar fenómenos de este tipo, es una cuestión de sensibilidad e intuición. También es significativa la existencia de antecedentes, como conocer la historia, pues esto predispone al individuo. 

¿Cómo podría explicarse que varias personas vean la misma “aparición” a la vez? Para el psicólogo una posibilidad es la sugestión, influencia mutua. También podría ser un fenómeno psíquico: dos psiques (mentes) pueden conjugarse, ser capaces de percibir lo mismo debido a fuertes lazos afectivos entre las personas.

Antonio Corona estudió Psicología, es maestro en Pedagogía y académico de la UNAM.

La presencia de Antonio en clínicas también ha sido como paciente y conoce en su propio cuerpo la existencia de estados psicológicos de una tensión excesiva que dan lugar a alucinaciones.
De su encuentro con La Blanca a Antonio le sorprende que él se consideraba escéptico, desconocía sobre fantasmas es esos sitios, no tenía antecedentes ni estaba medicado. Él estaba descansando.

“No soy tampoco tan racionalista, pero sí creo que hay estados emocionales que provocan eso”.

Otros aparecidos

Desde niña Viridiana Galicia escuchó hablar de La Planchada, ella estudió enfermería como toda su familia. Comenzó sus guardias nocturnas con temor:

“quieras o no era como el miedo que te entraba porque aunque fuera buena te da miedo porque es un fantasma”.

Recuerda el aterrador Hospital Escandón, un lugar donde la antigüedad de las instalaciones intensificaba los ruidos misteriosos, abundantes en la penumbra. Una noche, en el área de medicina interna donde sólo había pacientes adultos, vio pasar a alguien, no era La Planchada, sino dos sombras, a lo lejos se escuchaba la voz de un niño, reía, corría, la saludaba: 
“hola…hola”.

Antes de ser enfermera Viridiana era escéptica a cuestiones fantasmales.
Sus compañeras le habían advertido que solía presentarse el fantasma de un pequeño y su papá, ellos fallecieron ahí. Viridiana los tomaba por cuentos.

“Eso sí, yo lo escuché, lo viví…estaba aterrada lo que le sigue, decía ‘¡no manches, sí existe, está aquí!’”, sus memorias aún la hacen temblar.  

En sus cuatro años de experiencia ha oído muchas historias, 
“sabemos que existe, porque los pacientes lo veían o la veían y escuchaban cosas o voces, de repente decían ‘no, pues es que yo no estaba con la almohada y de repente amanecí así’, entonces decíamos entre nosotras ‘no, pues nadie lo hizo’”, cuenta.
Viridiana piensa que trabajar de noche en los sanatorios es pesado en todos los sentidos, el aspecto médico requiere mucha responsabilidad y precisión, aunque para ella lo más pesado es el silencio palpitante, hasta el más inofensivo sonido avanza por los diminutos pasillos, se cuela pesadamente entre las escasas luces amarillentas, moribundas.    

Década de los 60.


lunes, 13 de agosto de 2018

La triste historia detrás de la famosa foto de 1970, el trágico despegue


Es la foto más extraña sobre despegues de avión tomada por John Gilpin, un fotógrafo australiano, ese día 24 de febrero de 1970, el joven se dedicó a capturar los despegues de avión en el aeropuerto de Sídney, y capturo la caída de un joven del avión sin embargo Gilpin no supo de este evento hasta que optó por revelar las fotografías tomada de ese día.

Gilpin asombrado por la escalofriante foto se dirigió al aeropuerto donde informó a las autoridades, quienes ya sabían de lo acontecido, se trataba de Keith Sapsfor de 14 años, de origen austriaco, quien había abordado el avión DC-8 de Japan Airlines, pero no de manera adecuada si no absurdamente colándose en el tren de aterrizaje esperando que el avión despegara y así viajar sin pagar boletos.

Vale aclarar que durante el despegue a unos 100 metros de altura, la retracción de la ruedas provocaron la caída de Keith, a quien su padre lo recuerda como un chico muy activo lleno de vida, atrevido dispuesto a conocer el mundo, en varias ocasiones se les había escapado de casa puesto que era muy inquieto, sus padres lo habían llevado de viaje en varias ocasiones para que conociera el mundo y pudiera satisfacer su curiosidad.

Keith era un chico con muchas oportunidades de seguir conociendo el mundo pero aquella tonta decisión le costó la vida.

domingo, 12 de agosto de 2018

Los números mas grandes!


Al igual que debe sucederle a la gran mayoría de las personas interesadas por la ciencia, las cosas que más me apasionan y ponen a volar mi mente son aquellas extremadamente grandes o extremadamente pequeñas. Tratar de comprender los impresionantes tamaños de las estrellas, los aún más colosales tamaños de las galaxias, las inimaginables distancias que separan a los objetos en el espacio y la inmensidad del vacío. Y en la cara opuesta de la moneda, imaginar las increíblemente diminutas proporciones de las partículas básicas que componen a toda la materia y cómo reaccionan entre sí para constituir todo lo que percibimos a nuestro alrededor.
 
En este artículo me voy a centrar en aquellos números tan grandes, cifras tan gigantescas, que de seguro escapan a nuestra comprensión. Y cuando se trata de encarar la compleja tarea de comprender cosas realmente grandes, lo más simple que podemos hacer es empezar por el principio, contando: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12… ¿hasta dónde podríamos continuar de esa manera? ¿Existe un número tan inmensamente grande que sea imposible seguir sumándole cifras? ¿Existe el número más grande concebible?
 
Uno de los números más grandes al que le hemos asignado un nombre es aquel conocido como gogol (en inglés, googol) y es un uno seguido de cien ceros, o expresado de otra forma, 1 gogol es igual a 10.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000. 000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000. 
 
Un gúgol es mucho más grande que el número de átomos que componen a un ser humano. Es más grande que el número de átomos que forman al planeta Tierra. Un gogol es incluso mayor que el número de átomos existentes en todo el Universo observable. ¿Bastante grande, no es así? Este es un número que escapa a la imaginación humana, es un número probablemente más grande que cualquier cosa que tenga sentido en nuestra experiencia cotidiana. Y aún así, es un muy, muy pequeño "gran número" en relación con los que veremos a continuación. (Como dato curioso, el buscador Google fue llamado así debido a este número, dado que los creadores pretendían resaltar la enorme cantidad de resultados que su buscador podría encontrar; por supuesto iban a llamarlo Googol, pero terminaron con Google debido a un error de ortografía de uno de ellos).
 
El gogol es solo el peldaño inicial hacia un número increíblemente más grande que denominamos gogolplex. Un gogolplex es un uno seguido de un gogol de ceros, o en notación científica, es diez elevado a la gogolésima potencia. Es completamente imposible imaginarse el tamaño de un número como este. Un gogolplex es un uno seguido de tantos ceros que no hay suficiente espacio en todo el Universo observable para poder escribir dicho número; aun si se pudiera escribir cada cero del número en un único átomo. Y aun así, increíblemente, este sigue siendo un número relativamente pequeño.

Uno de los números más grandes utilizado en matemáticas, y que es muchas veces más grande que un gogolplex, es llamado número de Graham. El número fue descubierto por Ronald Graham, como solución a un problema matemático relacionado con cubos multidimensionales. Si pudiéramos establecer una relación hipotética, este número es tan grande en relación con un gogolplex, como un gogolplex lo es en relación con el número diez. Y de hecho, es muchísimo más grande que eso también. Es un número tan gigantesco que es imposible de comparar con cualquier cosa relacionada con números grandes, como el número de partículas en el Universo o la cantidad de milímetros en una galaxia; es simplemente mucho más grande que todo eso.
Más allá de la inconcebible inmensidad del número de Graham, este es un número finito. Y como a cualquier otro número finito, siempre se le puede seguir sumando algo, siempre se puede añadir algo más. Entonces, ¿existe el número más grande concebible?.

Pues no.

Si ese número existiera, podrías sumarle 1 y dejaría de serlo. Es una cadena que no tiene final, simplemente continua infinitamente y siempre se puede pensar en un número que sea más grande que otro número. Y eso deriva en un tema sumamente interesante, sumamente complejo, con variadas problemáticas e increíbles paradojas: el infinito. Pero eso lo dejaremos para después amigos!

Gigantesco agujero aparece en Rusia



Una increíble abertura en la tierra aproximadamente de 32 metros de diámetro apareció en las afueras de la ciudad rusa Nizhni Nóvgorod, ubicada al oeste del país, según las imágenes de un material audiovisual publicado el pasado jueves por Ruptly.

La grabación la realizaron unos drones de la agencia de noticias rusa, en el video se puede notar un grupo de hombres cerca de la borde, para poder captar la profundidad del agujero.

Es un caso muy frecuente en Rusia, de hecho en la ciudad de Berezniki, han surgido casos como este tanto que han obligado a la población abandonar el área.


sábado, 11 de agosto de 2018

Demandan a la NASA por una muestra de polvo lunar regalada por Neil Armstrong

La estadounidense Laura Cicco ha denunciado a la NASA para reclamar la propiedad de una probeta con polvo lunar que, según afirma, le regaló el astronauta Neil Armstrong cuando era niña, informaron medios locales.
En la demanda, presentada la semana pasada en un tribunal de Kansas (Misuri), Cicco sostiene que fue el propio Armstrong en persona quien le hizo el obsequio cuando tenía diez años, debido a que el astronauta (1930-2012), que fue la primera persona en pisar la luna, era amigo de sus padres.
 
La demandante, nacida como Laura Ann Murray, ha presentado la denuncia de manera preventiva después de encontrar la probeta entre las pertenencias de su difunto padre hace cinco años, puesto que el Gobierno se reserva el derecho de propiedad de cualquier material obtenido en el espacio durante sus misiones.

Según el canal NBC News, Cicco alega que recibió el regalo cuando su padre era profesor en la Universidad de Cincinnati, donde el astronauta también impartía clase por aquel entonces, y ha aportado como prueba una nota manuscrita de Armstrong en la que se lee: "Para Laura Ann Murray. Mucha suerte. Neil Armstrong, Apolo XI".

A pesar de que un experto ha certificado la autenticidad de la nota, el dilema legal reside en si el astronauta, uno de los tres que participó en la misión Apolo XI, tenía la potestad de regalar un objeto que, según la NASA, es propiedad del Gobierno.
Por su parte, la demandante sostiene que, con base al "Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre", firmado en 1967 por 103 naciones, incluida Estados Unidos, ningún país puede reclamar la propiedad de la luna ni de otros cuerpos celestes.

Por este motivo, el equipo legal de Cicco considera que la agencia espacial no puede atribuirse la propiedad del polvo lunar.
En 2013 se produjo un pleito similar cuando la californiana Joann Davis, cuyo esposo había trabajado como ingeniero en el proyecto Apolo, contactó a la NASA para pedirle que le ayudara a encontrar compradores para una serie de recuerdos lunares que le había dejado su esposo al morir.
Sin embargo, la NASA lejos de asistirla le exigió que hiciera entrega de los objetos, los cuales también habían sido regalo de Neil Armstrong.

En abril de 2017, ambas partes llegaron un acuerdo por el que la agencia espacial le entregó a Davis 100.000 dólares a cambio de los recuerdos.

Animales adoptan hábitos nocturnos para evitar a humanos



Leones, tigres y osos se están volviendo cada vez más nocturnos para evadir la presencia humana, dice un estudio dado a conocer el jueves.
Los científicos saben desde hace tiempo que la actividad humana afecta a la naturaleza. Aparte de volverse más alertas y pasarse menos tiempo en busca de comida, muchos mamíferos viajan hasta zonas remotas para evitar el contacto con las personas.
 
Pero un nuevo estudio concluyó que incluso actividades como caminatas y camping pueden asustar a los animales y hacerles más activos de noche. 

“Podemos pensar que no dejamos huellas cuando caminamos por los bosques, pero nuestra mera presencia tiene consecuencias duraderas”. aseguró Kaitlyn Gaynor ecóloga en la Universidad de California en Berkeley.
Gaynor dijo que los animales que no se adaptan bien a la oscuridad serán afectados. Pero agregó que el cambio de conducta pudiera ayudar a otros animales a reducir el número de encuentros con humanos.